Tan anaranjado el cielo
cuando te reís de mis frases.
Tanta eternidad contenida
en un roce de omóplatos.
Tantas charlas y tanto mate
que me estaba perdiendo.
(Quedáte en mi,
no saques mi taza,
que todavía estoy,
que te digo, no me voy
que me quedo al borde de tu ser)
jueves 10 de junio de 2010
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